La diversión es cosa seria

Publicado en Mente Sana 61   ¿Ha ido recientemente a un parque o al patio de un colegio? ¿Ha visto cómo juegan los niños, cuánto se ríen, cómo se divierten? ¿Recuerda cuánto fue la última vez que Ud. se rió así? La “chispa” o capacidad para gozar de la vida con entusiasmo es una de las fortalezas humanas que estudia la …


Publicado en Mente Sana 61

 

¿Ha ido recientemente a un parque o al patio de un colegio? ¿Ha visto cómo juegan los niños, cuánto se ríen, cómo se divierten? ¿Recuerda cuánto fue la última vez que Ud. se rió así? La “chispa” o capacidad para gozar de la vida con entusiasmo es una de las fortalezas humanas que estudia la Psicología Positiva. Entre los investigadores más importantes sobre el tema están los psicólogos Christopher Peterson y Martin Seligman (2002), cuyos estudios revelan que la chispa, el gozo por la vida, es una de las cualidades menos presentes entre los adultos en la actualidad.

Y, como nos podríamos imaginar, es una de las características más prevalentes entre los niños. ¿Por qué es importante que los adultos también nos divirtamos?

Cuando nos divertimos nos relajamos y disfrutamos del momento. Para poder divertirnos necesitamos sentirnos seguros, libres de amenazas y peligros, para así sentirnos en libertad de explorar y gozar. Cuando hacemos algo divertido, lo disfrutamos por sí mismo, no necesariamente como el medio para obtener un fin. Por eso disfrutamos tanto los juegos: jugamos sólo por jugar, porque nos gusta hacerlo. (A veces cuando algo que debe ser divertido se vuelve obligatorio, pierde su gracia. Pregúntenle a las parejas que por estar en tratamientos de fertilidad tienen que hacer el amor en horarios y fechas preestablecidos…).

La capacidad de jugar es la base del sentido del humor: jugamos con las palabras para crear incongruencias que son graciosas, y jugamos con las situaciones cuando hacemos bromas. El sentido del humor nos protege de los efectos de estrés. Una de las características de las personas “resilientes”, las que pueden superar las adversidades, es justamente el sentido del humor. Las investigaciones de Peter Doskoch revelan que la gente estresada con buen sentido del humor presenta menos depresión y ansiedad que quienes no lo tienen tan desarrollado.

Joseph Richman, M.D., profesor del Albert Einstein Medical Center en Nueva York, reporta que entre un grupo de ancianos deprimidos con riesgo suicida, los que se recuperaron fueron aquellos que demostraron sentido del humor.

Otras investigaciones (Fluegge,2009) que demuestran que las personas que se divierten en su trabajo están más involucradas con éste y muestran más creatividad y mejor desempeño laboral.

La risa por un lado es algo muy básico, para lo que parecemos estar programados, pues aún los bebés muy pequeños tienen sonrisas reflejas, pero por otro lado es un asunto complejo: el investigador Peter Derks, de la Universidad de William and Mary (EUA) ha medido la actividad eléctrica del cerebro al reir y ha observado que al oir el final de un chiste, pero antes de reirnos, se da una “ola” de electricidad a través de toda la corteza cerebral. Todo nuestro cerebro superior está implicado en la risa. Se cree que tal vez el cerebro izquierdo trabaja en el contenido verbal de los chistes mientras que el derecho se encarga de las incongruencias que son parte central de muchas cosas graciosas.

Las Investigaciones han encontrado que la risa afecta positivamente la mayor parte de los sistemas fisiológicos del cuerpo.

El Dr. William Fry , Psiquiatra de la U. de Stanford, consideradocomo el “guru” del estudio del humor en la psicología, dice que las investigaciones científicas han encontrado que la risa tiene efectos en la mayor parte de los sistemas fisiológicos del cuerpo. A través de pruebas de laboratorio se ha demostra- do que el reir tiene consecuencias positivas sobre el sistema respiratorio, el sistema cardiovascular, el sistema nervioso central, el sistema endocrino y sistema inmunológico.

La risa y la diversión tienen un componente social muy importante, se ha visto que cuando la gente está acompañada se ríe 30 veces más que cuando está sola. La risa realmente se contagia. Pero rara vez nos reímos con gente desconocida, generalmente lo hacemos con nuestros familiares y amigos.

Para algunos investigadores, la risa es una especie de “pegamento social” que fortalece nuestras relacio- nes importantes y éstas a su vez juegan un papel vital para nuestro bienestar. Además de que, obviamente, la diversión es una emoción placentera, contribuye a nuestro bienestar emocional, físico y social.

¿Qué podemos hacer para reírnos y divertirnos más? Podemos, por ejemplo:

• Contar un chiste cada día y pedirle a alguien que nos cuente otro

• Ver un programa o película de risa semanalmente con la familia

• Organizar una noche de juegos de mesa con nuestros seres queridos

• Suscribirse a un servicio de “el chiste del día” por internet

• Pegar caricaturas en la pizarra del trabajo o en la nevera o en el espejo

• Poner algo gracioso como guarda pantallas de nuestro ordenador.

• Jugar algún deporte con los compañeros de trabajo o amigos, sin mucha presión por competir, sólo por divertirse.

• Jugar con una mascota Pero tal vez lo más importante es, como recomienda el aforismo griego, “Conócete a ti mismo”:

• ¿Qué te parece divertido a ti?

• ¿Cuándo te has reído más a gusto recientemente?

• ¿Quiénes son las personas que más te hacen reir?

Una vez que identifiquemos las actividades y las personas con quienes más nos divertimos, es recomendable hacer un esfuerzo para “programarlas” en nuestra vida.

Puede parecer frío, muchas veces pensamos que si algo no es “espontáneo” pierde su valor. Pero el ritmo de la vida cotidiana nos va alejando de muchas cosas que no son urgentes, pero que son importantes. No podemos programar la diversión, pero sí las condiciones que pueden hacer más probable que nos divirtamos. El Dr. Mihaly Csikszentmihalyi, de la Universidad de Claremont en California, dice que al tiempo libre hay que dedicarle tanta atención y planeación como al tiempo de trabajo y que de esta manera disfrutaremos más y nos sentiremos más satisfechos. Si no estructuramos el tiempo libre, es poco probable que veamos a la gente con la que nos la pasamos bien o que hagamos aquellas actividades que nos divierten y llenan de energía. No hacer nada y quedarse en casa en pijama todo el domingo de vez en cuando, puede ayudar a relajarnos. Pero si realizamos actividades divertidas con frecuencia, aunque requieran de un mayor esfuerzo, es probable que nos sintamos más relajados y satisfechos.

Una de las maneras más eficaces para que la gente aumente su chispa y entusiasmo es justamente estar con gente divertida. Así que: aunque estemos ocupadas y estresadas, saquemos nuestro direc- torio de teléfonos, y llamemos a esa persona que siempre nos hacer reir.

Comments 6

  1. Querida Margarita:
    Una vez más nos has sorprendido positivamente (valga la redundancia) con otro artículo muy interesante y completo. Incluso en un campo en el que estamos tan “al día” has conseguido iluminarnos con datos muy interesantes. ¡Cuánto te admiramos! Un abrazo fuerte desde Madrid

  2. mi metodo vale la pena sonreir a un extraño, reir con un amigo, reirse en familia hasta de uno mismo….vale la pena de vez en cuando y de cuando en vez divertirse como un niño, despreocuparse, ser amigos de todos, compartir los juegos, inventar, hacer travesura,picardias, echar chiste, cantar, bailar y hasta bailar sola, dejar los formarlismo y vivir fantasias de colores, de comiquitas, de luces y hasta inventar jugar al amigo secreto y contarles nuestras cosas, esto no es loquera es un escape a la monotomia y el stress. Todo esto es autoayuda y tiene que venir de una buena disposicion de gozar el momento sin remordimiento y con el autoestima bien elevado para que no te de pena ni verguenza lo que haces y realmente lo disfrutes, ok ponlo en practica poco a poco lo haras parte de tu vida y aprenderas a vivir de una manera mucho mas divertida.

  3. Excelente articulo Margarita, en verdad que muchas veces permitimos que la vida sea tan seria, o la tomamos tan en serio, que se trasforma en un jaula de “bronce” sin darnos cuenta que por estar ahí nos perdemos de las cosa que en verdad valen la pena y que pueden trasformar nuestra vida!!!!
    Muchas gracias!!!

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