Alcanzar Nuestras Metas

Publicado en Mente Sana nº 67 Hacer ejercicio, bajar de peso, ordenar  los papeles del estudio, aprender inglés, ahorrar más, no traerme trabajo casa,..¿ le suenan conocidas estas frases?  Algunos nos hemos planteado las mismas metas tantas veces que ya no nos tomamos en serio nuestros propósitos. Conozco  a personas que dicen “yo mejor no me planteo metas porque nunca …


Publicado en Mente Sana nº 67

Hacer ejercicio, bajar de peso, ordenar  los papeles del estudio, aprender inglés, ahorrar más, no traerme trabajo casa,..¿ le suenan conocidas estas frases?  Algunos nos hemos planteado las mismas metas tantas veces que ya no nos tomamos en serio nuestros propósitos. Conozco  a personas que dicen “yo mejor no me planteo metas porque nunca las cumplo”, o bien “yo prefiero vivir espontáneamente, tener metas me limitaría”.  Es evidente que la vida está llena de incertidumbre y no se puede planear todo, pero tener metas claras nos ayuda a enfocarnos, a usar y desarrollar nuestras habilidades y nuestras fortalezas de carácter, a estructurar nuestro tiempo y a tener una sensación de control, logro y éxito. Las investigaciones demuestran que plantearnos y alcanzar metas contribuye significativamente a nuestro bienestar.

¿Por qué muchas veces es difícil cumplir nuestras metas, aún cuando nuestro deseo de lograrlas es genuino? Puede ser muy frustrante sentir que damos vueltas sin alcanzar nuestro objetivo y  entonces “tiramos la toalla”. Tal vez nos culpamos y decimos: “no tengo fuerza de voluntad” o  “soy incapaz de lograrlo”. La fuerza de voluntad, efectivamente, es muy importante, pero el lograr lo que nos proponemos requiere de algo más que eso. La mayoría de la gente piensa que para alcanzar un objetivo simplemente hay que proponérselo y ya está. Como si todas las personas, de manera automática, supiéramos cómo lograrlo. No es tan sencillo, pero hoy en día existe una verdadera ciencia de las metas de la que podemos aprender mucho para realmente alcanzar lo que nos proponemos.

Hay investigadores que se especializan en estudiar cómo establecemos metas y qué es lo que nos permite alcanzarlas.  Entre ellos resaltan Edwin Locke y Gary Latham, de las Universidades de Maryland, EUA, y Toronto, Canada, respectivamente. Sus estudios [1]revelan que es más probable que cumplamos un objetivo si:

La meta representa un reto. Si tenemos el conocimiento y la habilidad necesarios, es más probable que logremos una meta difícil que una fácil. Es importante proponernos cosas que nos reten (por ejemplo, si nos gusta correr, podemos proponernos participar en una carrera de 10 km en la primavera, en lugar de correr en una de 5km

La meta es específica.  Es importante tener una definición clara y concreta de lo que queremos lograr, algo que se pueda medir u observar. Decir “haré lo mejor que pueda en el trabajo” o “hacer ejercicio” no constituye una meta específica. En cambio establecer “aumentaré en un 10% mis ventas” o “iré al gimnasio cuatro veces a la semana, una hora cada vez” sí constituyen objetivos claros y medibles.

Obtenemos retroalimentación. Para poder saber cómo vamos progresando, es fundamental tener retroalimentación, es decir, conocer cuáles han sido nuestros resultados en lo que va del trayecto. Por ejemplo, si queremos bajar de peso, necesitamos pesarnos periódicamente. Si estamos estudiando, es importante presentar exámenes y trabajos a lo largo del semestre (en vez de tener una sola evaluación al final del curso).

Compromiso para lograrlo. El compromiso es fundamental para lograr nuestras metas y sólo nos comprometemos de verdad si el objetivo es algo importante para nosotros (no sólo para otras personas) y si creemos que lo podemos lograr, si lo vemos como algo alcanzable.

 Locke enfatiza que lograr metas importantes requiere de TRABAJO, que no hay atajos y que justamente nuestros valores y metas nos activan, nos llevan a la acción. También señala que el MIEDO es uno de los obstáculos principales para el logro de nuestras metas: miedo de cambiar, de equivocarse, de fallar…Es importante no frenarnos por estos miedos, sino a luchar por lo que valoramos.

Los estudiosos de las metas han visto que hay metas de “acercamiento”, que nos acercan a algo que deseamos, y otras de “evitación”, es decir, que nos ayudan a evitar algo desagradable. Se ha visto que cuando nuestra meta es acercarnos a algo que nos entusiasma, que es atractivo e importante para nosotros, es más probable que la logremos que si nuestra meta tiene que ver con evitar algo indeseable. Por eso es preferible plantearnos metas en términos de algo positivo que queremos alcanzar, en vez de algo negativo que queremos evitar.

Entre los coaches y líderes de empresas es bien conocido el acrónimo SMART[2] para recordar que una buena meta tiene las siguientes características:

 Sencilla o pequeña.

Medible.

Alcanzable

Realista

Tiempo.

Aún si es una meta enorme, es fundamental dividirla en pasos o trozos pequeños. Debe ser medible para poder evaluar nuestro progreso y nuestro éxito. (por ej.es mejor decir, “voy a caminar 10,000 pasos al día” que simplemente “caminaré más”). Lo  alcanzable y realista van de la mano: si nos proponemos algo que es casi imposible de lograr, nos desanimaremos enseguida, más vale ir elevando el nivel de reto poco a poco. Y así como es importante poder cuantificar los logros, es fundamental ponerles un tiempo: por ej. “me recibiré a fines de este verano”, “tendré mis archivos ordenados el viernes al medio día”.

Caroline Miller, coach especialista en psicología positiva y el logro de metas, enfatiza la importancia de poner nuestras metas por escrito. Está comprobado que las metas escritas se cumplen más que las que sólo se hablan o se piensan. También se ha visto que es más probable que logremos algo si tenemos que “rendirle cuentas” a alguien, por ejemplo si nos comprometemos a hacer ejercicio con un amigo en vez de hacerlo solos. En su libro, Creating your Best Life (2008), Miller propone que escribamos cada una de nuestras metas y respondamos a las siguientes preguntas:

  • ¿Es específíca y medible?
  • ¿Constituye un reto?
  • ¿Se relaciona con un valor importante para mí?
  • ¿Qué pasos son necesarios para lograr esta meta?
  • ¿A qué obstáculos me puedo enfrentar y cómo los superaré?
  • ¿Cómo puedo aumentar mi compromiso y mi motivación?
  • ¿Cuáles son los logros intermedios para saber cuánto he progresado?
  • ¿A quién le voy a “rendir cuentas”, quiénes son parte de mi equipo para lograr esta meta?

 

Yo he utilizado este método y realmente he visto cómo me ayuda a lograr mis metas. Los invito a que lo intenten también. Pocas cosas dan tanta satisfacción como una meta cumplida. Aprovechemos los hallazgos científicos sobre el cumplimiento de  metas para tener herramientas que nos ayudan a alcanzarlas.



[1] Locke, E. A. Setting Goals for Life and Happiness. En  Snyder, C.R y López, S. Handbook of Positive Psychology (2005) Oxford University Press.

[2] Juego de palabras en inglés: “smart” quiere decir listo o inteligente

Comments 7

  1. Margarita,
    Me encanto tu articulo. Es claro y preciso, hay que tener voluntad y la habilidad para llegar a la meta, ademas de enfocarse y poder medir cada paso…
    Si no tenemos la habilidad hay que desarrollarla.
    Estoy por abrir un taller para desarrollar habilidades en los alumnos, enfocado en aprendizaje y posiblemente en toma de decisiones. Tus articulos me ayudan mucho a aclarar mis ideas y enfocarme.
    Gracias!!!
    Espero verte pronto.
    Sofia

  2. Margarita,
    Super útil! Lo empezaré a aplicar yo, y también lo compartiré con mis alumnos.
    Felicidades!

  3. Hola de francia,
    Me gusto mucho leer este articulo.
    Nunca habia escuchado o leido que mejor estaba el hecho que la meta sea un reto.
    Pero al mismo tiempo el reto puede dar mas miedo no ?
    que tenga buen dia .
    Brigitte

    1. Post
      Author
    1. Post
      Author

Deja un comentario